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En esta página se pueden observar detalles sobre algunos de los espectáculos realizados por ZORONGO:
el concierto-rapsodia "Almazara" (1999), "Llanto por Ignancio Sánchez Mejías" (2003) y "Ultreia!, más allá del Camino" (2004).
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ALMAZARA (1999)
Fue el primer espectáculo del grupo ZORONGO, en el cual ponía de manifiesto la línea a seguir del grupo en sus espectáculos: el concierto musical al que se suma el baile y la poesía recitada. Con "Almazara" deja claro su estilo musical: diversas influencias e inquietudes musicales canalizadas a través del Flamenco (que desarrollará en años posteriores).
Llevar a cabo y realizar el espectáculo "Almazara" suponía un reto importante para un grupo novel de jóvenes que no superaban los 25 años. La crítica y el público lo acogieron con gran entusiasmo.
LLANTO POR IGNACIO SÁNCHEZ MEJíAS (2003)
El
“Llanto por Ignacio Sánchez Mejías” está considerado como el poema
más completo de Lorca donde el ímpetu lírico, el dolor y el sentimiento
ascienden a la cima más alta de la palabra poética. Representa la integración
plena de todos sus registros estilísticos: la poesía popular, el cante jondo,
la reinvención de la tradición mediterránea y de la ascendencia mítica de la
cultura española y las corrientes vanguardistas. Una invocación de los
elementos de su universo en torno a un “auténtico drama religioso, donde,
de la misma manera que en la misa, se adora y se sacrifica a un dios”.
Para muchos, la mejor elegía en castellano desde las “Coplas de Jorge
Manrique a la muerte de su padre”, sin olvidar ni un momento la “Elegía”
de Miguel Hernández a su amigo Ramón Sijé.
En
la primera, “La cogida y la muerte”, se cumple el sacrificio litúrgico
de la muerte del héroe acompañada del estribillo “a las cinco de la
tarde” como una letanía ritual. Se despoja al torero de su propia
singularidad para convertirlo en héroe de un rito
trágico que adquiere resonancias cósmicas, como se hace referencia en los “toros
celestes” o con los
“mayorales de pálida niebla”, encarnados en
la constelación del Boyero, ya en la segunda parte. En
ésta, “La sangre derramada”, y en la voz del cantaor, “¡Que no
quiero verla!”, escuchamos al poeta luchando con una realidad que le obliga a
asistir a la ceremonia del sacrificio en el que la víctima, el héroe vencido,
ofrece su sangre derramada sobre la arena “para formar un charco de agonía”
y sube las gradas de la plaza, circo y altar del sacrificio “...con
toda su muerte a cuestas”, buscando
una salida en una visión onírica donde se nos descubre un paralelismo entre el
torero y Cristo camino del Calvario: la música suena a marcha procesional de
Semana Santa con aire de pasodoble póstumo, mientras su sangre, escribe el
poeta, brota desbordada porque ya “no hay cáliz que la contenga”
para conservarla como una reliquia. En
“Cuerpo presente”, tercera parte, la piedra es el gran símbolo de la
muerte y de la nada donde reposa el cuerpo sin vida. Piedra lunar, ara o altar
para la reliquia, “Ya está sobre la piedra Ignacio el bien nacido”,
la piedra es el triunfo final al que asistimos “para que se
acostumbre con la muerte que lleva”. El coro y la soprano, como en un réquiem,
cantan una melodía que recuerda al dies irae gregoriano, mientras los
instrumentos crean un fondo donde las disonancias quedan sin resolver “para
ver ese cuerpo sin posible descanso”. “Alma ausente”
es la consolación esperanzada ante la muerte y el olvido “porque te has
muerto para siempre”, que se sublima en la palabra poética y con el valor
del canto en una melodía ascendente y coral. Finaliza la obra con una evocación apoteósica en su último verso “y recuerdo una brisa triste por los olivos”, en el que la brisa, al mover las hojas de los olivos, le hacía soñar en su juventud con imaginados aplausos del público en las gradas de los ruedos. La música corría a cargo de Ekhi Ocaña, el diseño por parte de Paco Ocaña.
ULTREIA!, MÁS ALLÁ DEL CAMINO (2004)
El
descubrimiento (inventio) del sepulcro con los restos del apóstol
Santiago en los primeros años del siglo IX fue un hecho que conmocionó a toda
la Cristiandad. Pronto se convirtió en lugar de peregrinación al que acudían
fieles de toda Europa iniciando así un fenómeno religioso, cultural, artístico,
económico y social que, con mayor o menor intensidad, se ha mantenido hasta
nuestros días. El
Camino de Santiago está ligado a la Reconquista y, de alguna manera, se alza
contra el Islam expresando la
voluntad de ser cristianos frente a la invasión infiel. Así, surgirán en el
pueblo leyendas como la de la Batalla de Clavijo en la que es el propio santo
quien, a lomos de un caballo blanco, ayuda a los cristianos a derrotar a los
musulmanes. Pero
la historia caminaría lenta y su paso recorrería un camino más ecuménico y
globalizador de lo que imaginó Alfonso II el Casto cuando peregrinó a Santiago
pocos años después de la inventio. La voluntad de ser cristianos se
transformó en voluntad de ser europeos y la península ibérica se benefició
con esto pues, mientras el Islam vivía en el sur, lo europeo se introducía por
el norte. De esta manera, la frontera, militarmente levantada, entre el Islam y
la Cristiandad, se hizo culturalmente permeable. - los judíos desarrollaron actividades económicas aprovechando la llegada de peregrinos extranjeros, creando nuevos burgos y estableciendo relaciones económicas con Europa; -
los cristianos de la península recibieron y reinventaron el arte románico y gótico
mientras que los europeos descubrían la filosofía griega mediante las
traducciones que los musulmanes hicieron en Toledo en el equipo del rey trovador
Alfonso X el Sabio. Para
dar una visión moderna y personal de todo esto, Zorongo incluye músicas
originales inspiradas en aspectos del Camino cuya presencia en Navarra nos hace
herederos de un legado cultural único. Ultreia! ,más allá del Camino es la interpretación musical que ZORONGO hace sobre el Camino de Santiago y las culturas que se desarrollaron a su alrededor, aunando la tradición y la modernidad, lo culto y lo popular, Oriente y Occidente, y respetando el actual espíritu integrador y ecuménico del Camino de Santiago.
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